Las actividades extraescolares se han convertido en un complemento de la jornada escolar de muchos niños y niñas e, incluso, en una asignatura más y en un alivio para los padres con una agenda laboral ajustada. Se llevan a cabo fuera del horario escolar y contribuyen a despertar inquietudes, a reforzar los conocimientos en algún área, a fomentar la creatividad y a desarrollar valores.