Indistintamente dde la edad que tenga tu hijo o tu hija, una dieta sana y equilibrada es clave para su desarrollo y aún más, si practica algún tipo de deporte. Y es que, al gasto energético que supone estudiar, jugar o crecer, se une el desgaste físico que conlleva una actividad deportiva. En estos casos, los más pequeños necesitan una dieta que les aporte energía y garantice una recuperación muscular adecuada después del entrenamiento. Pero, ¿cuál es la mejor alimentación para niños y niñas deportistas?

Variada, equilibrada y sana

Según explica la doctora Laura Arranz en su libro ‘Come bien, juega mejor’ (Amat Editorial), la mejor alimentación para niños y niñas deportistas es aquella que incluye todos los grupos de alimentos. ¿Cuáles son?

  • Frutas, verduras y hortalizas: de cualquier color y forma. Son necesarias para seguir una dieta saludable y, deben formar parte de la alimentación de mayores y pequeños
  • Carnes, pescados y huevos: son alimentos que, además de proteínas y minerales, aportan vitamina B1, B2, B3 y B6 y B12 (carnes), Omega 3 (pescados) y vitamina D (huevos).
  • Tubérculos, legumbres y frutos secos:ingredientes que no pueden faltar en la alimentación para niños y niñas deportistas ya que aportan fibra, hidratos de carbono (tubérculos), proteína vegetal, calcio, hierro (legumbres), magnesio o fósforo (frutos secos).
  • Cereales: cuanto más puros y menos refinados, mejor.
  • Lácteos: leche, yogur… A ser posible, ecológicos.
  • Aceite de oliva y mantequilla.
  • Agua: hidratarse siempre es importante, pero aún más cuando se practica algún tipo de deporte. Además de saciar la sed, beber agua ayudará a evitar lesiones, a aumentar la presión arterial y a mejorar la circulación y función muscular.
Sin azúcares añadidos ni procesados

Para una dieta sana y equilibrada es tan importante incluir aquellos ingredientes buenos para nuestra salud como evitar aquellos que no lo son. Así, la alimentación para niños y niñas deportistas –igual que para los que no lo son -debe excluir los azúcares añadidos y procesados. En la medida de lo posible, debería evitar bollería, comida precocinada, chucherías, refrescos o zumos artificiales… Esto no significa que los más pequeños no puedan consumirlos nunca, pero deben evitarlos en su dieta diaria.

Las frutas son claves en la alimentación para niños y niñas deportistas.

Los refrescos deberían sustituirse por agua, la bollería por propuestas saludables como fruta, bocadillos de pan de calidad o bizcochos y galletas caseras, y los zumos industriales por licuados naturales o fruta de temporada. ¿Y si quieren dulce? Mejor optar por una onza de chocolate 70% rallada para endulzar yogures, leche o tostadas. También, se puede añadir un poquito de miel.

Hidratante y energética tras el entrenamiento

De la misma forma que es importante comer unas 3 o 4 horas antes del entrenamiento, lo es hacerlo justo después de entrenar. Y es que, tras una sesión de fútbol, baloncesto, yudo, danza o cualquier otro deporte, es necesario hidratar el cuerpo y recuperar fuerzas. En estos momentos, podemos optar por agua, una pieza de fruta o un zumo natural acompañado por frutos secos como nueces, almendras, anacardos, pistachos o avellanas.

Ya en casa, a la hora de comer o cenar, podremos optar por un plato al estilo Harvard. Una propuesta elaborada por la Escuela de Salud Pública de Harvard y pensada para que mayores y pequeños coman de forma saludable:

  • Vegetales y frutas: estos ingredientes deben ocupar la mitad del plato y deben ser variados en sabor y color. También, debemos procurar que sean de temporada.
  • Granos integrales: en este apartado encontraríamos la quinoa, el arroz, la pasta, el bulgur o el cuscús integral. Deben constituir una cuarta parte del plato.
  • Proteínas: pescado, carne, huevo, legumbres o frutos secos como las nueces deben ocupar una cuarta parte del plato para garantizar que la alimentación para niños y niñas deportistas sea variada y equilibrada.
  • Aceites saludables: los aceites que utilicemos para elaborar los platos, macerar alimentos o para aliñar ensaladas y hervidos deben ser saludables como el de oliva o el de coco.
  • Agua: el agua debe ser la bebida principal de los pequeños de la casa durante las comidas. Evitaremos, de esta forma, refrescos y zumos industriales.
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