Tanto las familias como los docentes así como el equipo de cocina y comedor escolar quieren lo mejor para los más pequeños: que crezcan sanos y fuertes, que tengan energía para enfrentarse a los retos de su día a día y que disfruten aprendiendo, jugando y, también, comiendo. Y eso solo se consigue con una alimentación equilibrada y con productos de temporada. Es importante que las frutas y las verduras sean frescas y de proximidad, que la carne provenga de productores locales y, por supuesto, que el pescado y el marisco sean estacionales. En resumen, la dieta debe contener alimentos que, además de sabor, tengan todas las propiedades que los niños y niñas necesiten para su desarrollo.

Si optas por los productos de temporada, en casa y en los centros escolares, obtendrás una serie de beneficios:

1. Sabor

Una de las principales razones para apostar por los productos de temporada es su sabor. Y es que, en cultivarse en su clima y recolectarse respetando su proceso de maduración natural, son más frescos y conservan mejor su aroma y sabor.

2. Nutrientes 

Los productos de temporada también conservan más sus propiedades. Como no se fuerza su maduración para avanzar su consumo ni tampoco permanecen en cámaras frigoríficas para garantizar su conservación, más nutritivos y más coherentes con nuestras necesidades.

Y es que la naturaleza nos aporta lo que necesitamos en cada estación. Por ejemplo, en verano, cuando requerimos hidratarnos, disponemos de las frutas y verduras con mayor porcentaje de agua: sandía, melón, melocotón, ciruela, albaricoque… En invierno, cuando tenemos que protegernos del frío y de las enfermedades como la gripe o los resfriados, contamos con las naranjas, las mandarinas o el pomelo, alimentos ricos en vitaminas C.

Los productos de temporada tienen más sabor y propiedades.

 
3. Ahorro

Otro de los beneficios que tienen es que son más económicos. Como los productos de temporada se cultivan respetando su ciclo de vida y se consumen en origen, los costes del transporte se reducen y, con ellos, su precio final.

El pescado, la fruta, las verduras o la carne que se consumen fuera de temporada, en cambio, provienen de otros países y la logística que implica repercute en el precio final.

4. Sostenibilidad

No solamente son más baratos, sino que también son más sostenibles. Relacionado con lo comentado anteriormente, como los productos de temporada no requieren transporte, se reducen las emisiones de CO₂ y, por tanto, el impacto sobre el planeta. Además, en respetar su estacionalidad, también se utilizan menos fertilizantes y plaguicidas.

4. Salud

Finalmente, al ser más nutritivos y más sostenibles con las personas y con el planeta, los productos de temporada también son más saludables. Aportan, pues, las propiedades que grandes y pequeños necesitamospara nuestro bienestar físico y emocional y, al mismo

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