Los que tienen hijos lo saben: los niños y niñas pueden tener muchas manías a la hora de comer. A los que les gusta el pescado no les gustan las verduras. Y a los que les apasiona la fruta y las hortalizas rechazan las cremas y las sopas.

La falta de tiempo y la necesidad de mantener la armonía en el hogar hacen que, como padres y madres, recurramos a los sabores y texturas que sabemos que a nuestros hijos e hijas les pueden agradar. Por eso, resulta tan interesante apuntar a los más pequeños al comedor escolar. Porque, además de ayudar a la conciliación familiar, les abre un abanico de posibilidades respecto a la alimentación. Sin embargo, estos no son los únicos beneficios del comedor escolar. ¿Quieres conocerlos todos?

Promueve una alimentación sana y variada

Los menús del comedor escolar no se eligen al azar. Han sido elaborados por nutricionistas y dietistas como los de Macrolim Grup. Profesionales que buscan que cada comida contenga los nutrientes y propiedades que los niños y niñas necesitan en función de su edad.

Y no solo eso. Además de las propiedades de cada alimento, tienen en cuenta su preparación y presentación. Se trata de que los más pequeños entiendan la comida como un disfrute y aprendan a comer de forma sana, equilibrada y variada. Solo así podrán apreciar desde un pescado al horno hasta una ensalada de tomate, una crema de calabaza o unas verduras al vapor.

Como todos los alumnos y alumnas comen lo mismo, se crea un efecto imitación que contribuye a que adopten los nuevos hábitos alimentarios con facilidad.

Marca rutinas y horarios en la comida

En el comedor escolar todo funciona como un reloj. Cada grupo de edad tiene una hora asignada para comer y para jugar, así como unas tareas a realizar. Unas pautas que, además de garantizar el buen funcionamiento del centro, permiten que los niños y niñas adquieran rutinas y horarios en la comida y aprendan deberes tan básicos y necesarios como poner y quitar la mesa.

Beneficios del comedor escolar para los niños y niñas

 

Inculca hábitos de higiene y comportamiento

Otro de los beneficios del comedor escolar es que los más pequeños, además de horarios y rutinas, adquieren hábitos de higiene y comportamiento. Por ejemplo, aprenden a lavarse las manos antes de comer, a utilizar correctamente los cubiertos, a no hablar con la boca llena ni jugar con los alimentos o a respetar su turno para comer.

Refuerza la autonomía de los niños y niñas

Los alumnos y alumnas que van al comedor escolar no solo aprenden a apreciar todo tipo de alimentos y preparaciones. También a ser autónomos y comer sin la ayuda de un adulto. Lo hacen acompañados, pero de forma independiente. Un hábito que adquieren paulatinamente y, siempre, teniendo en cuenta su edad y sus tiempos. Cada niño y niña es diferente y es necesario respetar su proceso.

Favorece la convivencia

Aprender a convivir y respetar a los demás es, sin duda, otro de los grandes beneficios del comedor escolar. Los más pequeños pasan muchas horas en el centro educativo y, además de comidas, deben compartir juegos, espacio en el patio y material escolar. La hora del comedor es perfecta para interiorizar valores como el respeto, la solidaridad y la empatía y favorecer la convivencia entre el alumnado.

En Macrolim Grup somos experts en restauración colectiva para centros educativos y residencias universitarias. ¿Necesitas asesoramiento? Contacta con nosotros y te ayudamos.