Impulsa la imaginación, aumenta el vocabulario, mejora la comprensión lectora, favorece la concentración y el aprendizaje… No hay duda: leer tiene innumerables beneficios para los niños y niñas de cualquier edad. Sin embargo, en una sociedad donde los móviles, las tablets y la televisión ocupan gran parte del ocio infantil y juvenil, resulta difícil que los pequeños de la casa se aficionen a la lectura y la conviertan en una pasión. Pero, que sea difícil, no quiere decir que sea imposible. Si ponemos de nuestra parte, niños y jóvenes pueden engancharse a los libros para siempre. ¿Quieres fomentar la lectura en los pequeños de la casa?
1. Déjales elegir
La lectura, al igual que la música, el cine o el arte, es muy subjetiva. Lo que te gusta a ti no tiene por qué atraer a tu pareja o a tus amigos. Tampoco a tu hijo o hija. Si quieres fomentar la lectura en los más pequeños, puedes sugerirles libros. En ningún caso, imponérselos. Deben ser ellos los que, siguiendo sus gustos y su estado de ánimo, escojan los títulos que quieren leer. De lo contrario, corres el riesgo de que la lectura, en vez de un placer, se convierta en algo aburrido y pesado.
2. Respeta sus tiempos
Es tan importante respetar su decisión de leer un libro u otro, como la de no leer ninguno. Hay días en los que el cansancio o la apatía pueden hacer que los más pequeños no quieran leer. Imponerles la lectura no hará que se conviertan en lectores recurrentes, más bien lo contrario.
3. Marca una rutina
Que no haya que obligar a los niños y niñas a leer cuando no lo desean no significa que no se puedan crear rutinas para potenciar un hábito tan saludable y enriquecedor como la hora del cuento o del libro. Hacerlo no solo ayudará a fomentar la lectura, también la imaginación, la conversación o el sueño, si lee antes de irse a dormir.
4. Acompáñales
Cuando los niños y niñas no saben leer, los padres lo hacen por ellos. La hora del cuento se convierte, de esta forma, en un momento para la imaginación y para las preguntas. ¿Por qué no hacer lo mismo cuando son más mayores? Destina una hora del día a la lectura y compártela en familia. Cada uno con su libro, pero en el mismo espacio. Cada uno con su libro, pero en el mismo espacio.

5. Interésate por sus gustos
¿Sabes qué libro está leyendo tu hijo o hija? Y ¿cuál es su personaje o género literario favorito? Interesarte por sus gustos, además de ser una buena forma de fomentar la lectura, es una excelente manera de hacerle sentir querido y de subir su autoestima.
6. Sé su ejemplo
Con la lectura pasa como con el deporte o la alimentación, la mejor manera de incentivarla es con el ejemplo. Si tus hijos o hijas te ven leer, tarde o temprano te imitaran.